Para aprender a comer diferente

para alimentar tu salud

para cambiar un hábito

disfrutar de los alimentos pero con salud …

 

Mavi Moll

healty lifestyle designer

Soy Mavi, nací en Valencia, lo que de entrada, siento, me convierte en una privilegiada.

Madre y empresaria, tras superar una grave enfermedad, en mi vida se produjo una profunda transformación, dando paso a un nuevo estilo de vida, más coherente con nuestra condición REAL de Ser Humano.

Desde entonces he ido formándome en diferentes escuelas como Naturópata,  Consultora Macrobiótica, Profesora de Alimentación Energética Natural,  Coach Nutricional en Salud y Motivación y sigo aun, cada día,  investigando sobre la Energía ( KI) y sus efectos.

Co-directora durante 12 años del Centro de Salud Integral NaturalMente, donde pasé consulta de Salud y Alimentación Natural.

Facilitadora en diversos centros en Valencia de Talleres y charlas relacionados con la Salud y la Alimentación Natural.

 En verano co-dirijo el proyecto internacional  Vacaciones Alternativas Saludables  que dota de prácticas herramientas a los participantes, para mejorar sus vidas.

Mis principios

solo ingredientes bio, de temporada y KM0

A lo largo de mi vida he viajado por todo el mundo, admirando y constatando la diversidad en cuanto a culturas y costumbres. Como no, también en lo tocante a la alimentación.  Y así, estoy convencida de que la forma de comer de una población, determina su salud y su evolución ( y no sólo en el aspecto físico). 

La propuesta desde el Espacio de Cocina de KI Bioatelier, es una alimentación  Consciente, Energética, Saludable, Pacífica y Ética, donde los alimentos de origen vegetal son los predominantes, sustentando así, un estilo de vida más coherente y acorde con el momento que nos toca vivir, y más saludable, como demanda nuestra Realidad Vital.

Producto ecológico,  trazabilidad y las tres R ( reducir desperdicios, reciclar y reutilizar envases), son la base de nuestra filosofía.

También amor y pasión por las cosas bien hechas.  Mi ilusión es poder ofreceros en cada consulta o taller, opciones acordes a vuestras necesidades, que os seduzcan e inciten a realizar cambios que os favorezcan,  y que representarán todo aquello que  conozco y creo. Salud que se come.

 

LA ALIMENTACIÓN EN LAS ESTACIONES. SU PERSPECTIVA ENERGÉTICA.

Según se contempla en la Medicina Oriental, la energía tiene 5 fases de transformación que  se denominaron  como “Los 5 elementos”.Bajo esta perspectiva, se entiende que hay un continuo cambio y que todo se transforma según unos ritmos naturales. Cada uno de estos 5 Elementos, FUEGO, TIERRA, METAL, AGUA Y MADERA, se caracteriza  por un tipo de energía específico y guarda correspondencia con una estación del año. Con cada uno de los elementos, se relacionan también,  unos órganos internos, cuyas funciones estarán predominando en ese momento y se ve estimulado por un sabor determinado.Los 5 Elementos se suceden de forma cíclica. Cada uno crea y alimenta al siguiente, del mismo modo que las estaciones del año se dan ordenadamente.

Si aplicamos estos conocimientos, se logra el equilibrio entre la salud de nuestros cuerpos físicos, mental y emocional. En caso contrario, se dan bloqueos y sobrecargas dando origen a la enfermedad.El ser humano es fundamentalmente Energía. Aplicar estos conocimiento, nos permitirá  sintonizar, fluir y estar en armonía con la energía y los ritmos de nuestro entorno.

Desde siempre, los cambios estacionales (solsticios, equinoccios) han marcado las vidas de las comunidades, dando lugar al origen de muchas  fiestas populares como las fiestas de la vendimia, la siega del cereal, etc.

Desde el ámbito de la alimentación, es por tanto lo más natural y recomendable, respetar la estacionalidad de los alimentos, y confiar en que la  Madre Tierra, en su irrefutable sabiduría, nos proporciona en cada estación los alimentos con las cualidades y características más adecuadas para nuestro organismo. Valga como ejemplo observar que, es en verano donde aparecen las frutas con mayor cantidad de agua, sales minerales y azúcares, destinado todo ello a refrescarnos, aportarnos más vitalidad y reponer todo lo que a través del sudor se pierde.

Beneficios de consumir alimentos de temporada y proximidad

  • Mayor concentración de nutrientes.
  • Mayor presencia de KI, energía vital, que absorbemos al comerlos.
  • Es mucho más sostenible.
  • Conseguimos trazabilidad, que nos permite tener más información sobre lo que consumimos y su origen.

-Elemento Agua –

  • Órganos correspondientes: riñones, vejiga y órganos sexuales
  • Es la estación más yin, con sus días fríos y cortos.

Esta es una estación de recogimiento y de descanso. La energía se encuentra estancada, como contraída y vibramos muy lentamente. Se dirige y concentra hacia el interior, para una al final de la estación, iniciar un  nuevo ciclo de  “subida”  al llegar la  primavera.

Bastará con traer a nuestra mente, la visión de los árboles en esta estación. Bajan su savia, su energía, hasta las raíces, dejándonos una imagen sin hojas, sin color, que induce a pensar que no hay “actividad” en ellos, que están dormidos….. Sabemos que no es así. Mientras el árbol parece dormir, el interior de sus yemas y sus ramas trabajan frenéticamente en la respiración, la fotosíntesis, la división celular, la síntesis de enzimas y la producción de sustancias que estimularán el crecimiento de las yemas en primavera.

Este mismo ejemplo, es aplicable al ser humano. Lo  inteligente, será aplicarlo y bajar nuestro ritmo. El invierno nos ofrece un tiempo precioso de interiorización, de regeneración, recuperación   y preparación para los largos días que vendrán al llegar la primavera. Será entonces cuando podamos disfrutar de nuestro respeto a los ciclos naturales, en forma de plenitud y dinamismo.

En la cocina se harán preparaciones de cocciones largas, con tiempo a fuegos suaves, usando menos agua y utilizaremos más algas y sal ya que nuestras necesidades ENERGÉTICAS  en esta estación principalmente serán  CALENTAR, NUTRIR Y REMINERALIZAR.

-Elemento Madera –

El elemento madera se refiere a las estructuras que crecen, las raíces, el tronco, y las ramas para los árboles y las plantas

 ÓRGANOS ASOCIADOS: hígado y vesícula biliar.

SU CUALIDAD: la flexibilidad y el crecimiento.

EL COLOR ASOCIADO a este elemento es el verde que se puede describir como comienzo ó crecimiento. Los vegetales más adecuados a esta estación muestran más intensamente este color.

SU MOVIMIENTO ENERGÉTICO : ascendente.

Raices, tronco y ramas en los árboles y las plantas: En primavera, la energía de la tierra empieza a subir y a activarse después del largo y frío invierno. Es fácil observarlo en la naturaleza.  La sabia de las plantas y de los árboles, depositada en las raíces durante el invierno, fluye de nuevo hacia arriba, trayendo con ella, brotes verdes y floración. En el ser humano, se refleja en la espina dorsal, extremidades y articulaciones.

En esta época lo que debemos conseguir es que las grasas que ingiramos puedan ser fácilmente digeridas, diluidas y metabolizadas de modo que no se acumulen en la zona hepática, dejando a nuestro hígado, libre de grasas y toxinas, florecer como cualquier jardín lo hace en esta época del año.

Es tiempo de depurarse.

En primavera necesitamos

Es tiempo de comer  alimentos más ligeros y expansivos, incluyendo más vegetales amargos, ensaladas  crudas, rabanitos, pickles y fruta fresca, usando métodos culinarios más ligeros, como el vapor , hervidos, salteados, escaldados….Menos sal y menos condimentos y más líquidos. Como norma general un poco de ácido estimula la secreción biliar y por tanto mejora la digestión y la absorción de las grasas, funciones básicas del Hígado y la Vesícula Biliar.

EN CONCRETO

Cereales como la cebada,  ayudará también a  que la digestión de las grasas sea más fácil y se produzcan menos acumulaciones, pudiendo así  el cuerpo equilibrarse con el medio ambiente, más cálido y seco.  También el mijo, nos ayuda a adaptarnos mejor a los cambios (en general) climatológicos también. Recomiendo tomarlo durante las primeras semanas a la entrada de la nueva estación. También Trigo, Centeno y sus pastas integrales.

Legumbres  y proteínas vegetales con moderación. Damos opción así a una mayor detoxificación del hígado.El tempeh es muy apropiado en esta época, así como el tofu. Las legumbres más adecuadas, las lentejas verdes.

Vegetales como acelgas, alcachofas, ajos, apio, brócoli, rúcula, ortigas, berros, diente de león, borrajas, espárragos verdes, calabacín, cebolletas, espinacas, guisantes, habas, judías verdes, lechugas, pepino, parte verde de los puerros, rabanitos, repollo, pimiento verde, escarola, nabos, germinados de muchas de estas verduras y fermentados y encurtidos caseros. Una importancia especial a la hora de depurar le daremos a las setas.

Frutas con un suave sabor ácido serán las ideales: manzanas, fresas, frambuesas, etc. Podemos preparar con ellas, y en combinación con verduras, deliciosos batidos depurativos. También, poco a poco,  al avanzar la estación vendrán los albaricoques, cerezas, ciruelas, nísperos, etc.

Las algas, tienen un gran papel en esta estación, por ser grandes depuradoras del organismo.Usaremos a diario las más ligeras, como  la wakame, arame y dulse. Un alga que tendremos muy en cuenta por su peculiaridad de laxar de una forma suave y natural  nuestro intestino es la agar-agar. También, siendo primavera la época ideal para desprendernos de esos kilitos de más adquiridos en el invierno, es muy importante su  gran capacidad saciante. Podremos preparar deliciosas gelatinas con, por ejemplo, zumos de fruta o verdura.

Condimentos. La sal tiene una cualidad de “tensar y retener”. Justo el efecto contrario al que buscamos en primavera. Por esto, reducimos su consumo. El vinagre de umeboshi así como la pasta obtenida al moler la ciruela de umeboshi, nos darán un toque y sabor ácido que nos ayudará a refrescar el hígado. También toques citricos y vinagre de arroz.

 

 

Primavera

BREVE APUNTE SOBRE LA ASTENIA PRIMAVERAL

La forma de comer moderna ya no respeta el natural cambio de las estaciones y  lo que ello conlleva  e incluye cotidianamente alimentos de climas y entornos ajenos al propio, (el nuestro es una zona climática templada). En invierno, ya es habitual que la gente coma piña, mango, plátanos, kiwis y otras frutas y verduras tropicales. En verano se hacen barbacoas y parrilladas en las playas y jardines, de carne asada, chorizos, butifarras, hamburguesas. También es normal  y frecuente  consumir pizzas y otros alimentos pesados y calóricos.

Cuando  la gente ya no se alimenta de acuerdo a su medio ambiente local, rápidamente le falta armonía y experimenta desequilibrios a diversos niveles. 

El hígado es el gran distribuidor de la energía 

El hígado está  energéticamente asociado con la creatividad, la generosidad, el altruismo, la paciencia, la tolerancia, la capacidad de escuchar, entender y respetar al otro.

Si el hígado está afectado aparecen la cólera, el enojo, la irritabilidad, la impaciencia, la intolerancia, la frustración.

Generalmente estas emociones negativas suelen deberse a un mal funcionamiento energético u orgánico del hígado provocado por los alimentos que tienden a sobrecargarlo: los alimentos grasos y muy concentrados: exceso de  fritos, los lácteos y especialmente los más duros generan enfados. La carne genera agresividad y violencia. Al tratarse de alimentos contractivos, afectan directamente al flujo de energía del hígado, que se ve bloqueada.

Ayudará a su mejoría una adecuación y mejora de la alimentación y un estilo de vida donde se incluyan ejercicio diario, bailar, cantar, una relación empática y armoniosa con el entorno y una gran conexión y visita a la naturaleza.

Invierno

Alimentos y preparaciones a destacar:

A medida que el frió se intensifique, también conviene aumentar el yang en la dieta. La mejor forma de conseguirlo es:

  • Alargando las cocciones y  utilizar la olla a presión ó  un recipiente de hierro colado especial.
  • Grasa procedentes de oleaginosas, olivas, semillas de girasol, de sésamo, de calabaza; mantequilla de cacahuete, tahín, etc.
  • Para los no vegetarianos/veganos), algo de grasa animal  procedente de pescado y/o huevos, etc. 
  • Los platos ideales son la sopa de miso, los guisados largos, potajes, sopas y caldos.
  • algún horneado.
  • Época ideal para preparar pickles que nos ayudarán a enriquecer con enzimas tus platos invernales.
  • Las verduras de estación como coles, la calabaza y en general verduras de raíz,  como los nabos, zanahorias, chirivías, bardanas, remolachas, etc. son menos jugosos pero se mantienen más. Requieren de cocciones más largas.
  • Fruta seca y en compota.
  • Nuestra alimentación será algo más salada.
  • En cuanto a cereales, nos inclinaremos por el trigo sarraceno, la avena, el mijo.
  • Las legumbres, son la estrella de la temporada.
  • Las algas se convierten en indispensables, en su misión de REMINERALIZARNOS.

-Elemento Agua –

  • Órganos correspondientes: riñones, vejiga y órganos sexuales
  • Es la estación más yin, con sus días fríos y cortos.

Esta es una estación de recogimiento y de descanso. La energía se encuentra estancada, como contraída y vibramos muy lentamente. Se dirige y concentra hacia el interior, para una al final de la estación, iniciar un  nuevo ciclo de  “subida”  al llegar la  primavera.

Bastará con traer a nuestra mente, la visión de los árboles en esta estación. Bajan su savia, su energía, hasta las raíces, dejándonos una imagen sin hojas, sin color, que induce a pensar que no hay “actividad” en ellos, que están dormidos….. Sabemos que no es así. Mientras el árbol parece dormir, el interior de sus yemas y sus ramas trabajan frenéticamente en la respiración, la fotosíntesis, la división celular, la síntesis de enzimas y la producción de sustancias que estimularán el crecimiento de las yemas en primavera.

Este mismo ejemplo, es aplicable al ser humano. Lo  inteligente, será aplicarlo y bajar nuestro ritmo. El invierno nos ofrece un tiempo precioso de interiorización, de regeneración, recuperación   y preparación para los largos días que vendrán al llegar la primavera. Será entonces cuando podamos disfrutar de nuestro respeto a los ciclos naturales, en forma de plenitud y dinamismo.

En la cocina se harán preparaciones de cocciones largas, con tiempo a fuegos suaves, usando menos agua y utilizaremos más algas y sal ya que nuestras necesidades ENERGÉTICAS  en esta estación principalmente serán  CALENTAR, NUTRIR Y REMINERALIZAR.